Historia del Colegio y la Asociación
En esta sección conoceréis la historia de la asociación, así como algunos datos históricos de interés acerca de la misma.
Historia de la Asociación
Datos históricos de la Asociación
Momento Inicial
En 1870 llegó a Valencia el padre Agustín Cabré, enviado por el Provincial de Aragón, con la misión de fundar un nuevo colegio. Poco después llegó el hermano Severo Ochoa para ayudarle. Vestían de seglar y ocultaban su condición de jesuitas.
Confiando en los amigos y devotos de la compañía, entre los que destacaban el Marqués de Bellet. Alquilaron una casa en la calle Portal de Valldigna 2 y la acondicionaron como colegio. Las clases se iniciaron el 4 de diciembre de 1870, con cuatro alumnos. Al final del curso ya tenían veintisiete. El éxito académico hizo que el curso 1871-72 fueran 68 los alumnos, que obtuvieron magníficos resultados en los exámenes oficiales.Un año después, ya eran 83 los colegiales, se ampliaron los locales con el alquiler de una casa colindante. Aunque con anterioridad se celebraban adecuadamente las festividades religiosas, en éste momento se fundó la congregación mariana.
Durante el curso, en febrero de 1873, abdicó Amadeo I tras un fugaz reinado de menos de dos años y se proclamó la República presidida por Estanislao Figueras. Se decretó la separación entre la Iglesia y el Estado. El período de anarquía que siguió obligó a los padres a huir a Alcoy, de donde se trasladaron a Gorga y Jávea, justo el día anterior a los sucesos revolucionarios del “Petrolio” o “Petróleo”, por lo que salvaron sus vidas. Mientras, en Valencia, Martínez Campos sofocó la revolución cantonalista al bombardear la ciudad, lo que permitió reanudar la actividad docente e el curso 1873-74, con 83 alumnos.
Los locales resultaban insuficientes y se optó por alquilar un edificio ocupado por un colegio privado, el colegio de San Rafael, que acababa de cerrar. En pleno curso escolar, en enero de 1.874, se trasladaron allí alumnos y profesores. Estaba en la esquina de la calle Trinitarios con la plaza de Santa Margarita.
En octubre, ante la imposibilidad de ocultar por más tiempo que el colegio era de los jesuitas, se publicó el nombramiento del padre Cabré como vice-rector, y poco después, con la subida al trono de Alfonso XII, llegó un periodo de relativa normalidad. Fue también el 8 de diciembre de ese año cuando se presentó la primera imagen de la Inmaculada, realizada por el artista Modesto Pastor. En 1.875, los colegiales estrenaron un “severo y elegante uniforme” que llamó mucho la atención en Valencia.
Al demostrarse totalmente insuficientes los locales del colegio, en 1.879 el padre Cabré decidió la construcción de un edificio de nueva planta. Adquirió al Barón de Benidoleig un solar a razón de medio real el palmo, que costó 63.502 pesetas, y el 4 de junio se puso la primera piedra del edificio, cuya parte fundamental se construyó en quince meses con un costo de 400.000 pesetas, bajo la dirección del arquitecto José Quinzá.
Aunque faltaban el salón de actos, la capilla y la prolongación de las dos alas, en octubre de 1880 comenzó el curso con 183 alumnos. El 10 de septiembre de 1881 entró como nuevo rector el Padre Luis Carles. Bajo la dirección el arquitecto Joaquín Belda, tras el fallecimiento de José Quinzá, se acabó el salón de actos a principios de 1884. La capilla se inauguró el 12 de octubre de 1887, ya bajo el rectorado del padre Mariano Ripio.

1931 - 1936
Con el advenimiento de la República en 1.931, los jesuitas tuvieron que abandonarlo todo, pues en 1.932 el Colegio fue incautado por el Estado siendo sede del Instituto Escuela, Instituto para obreros y Escuela Normal de Magisterio.
Durante ese período, los padres de alumnos crearon la “Mutua Valenciana de Cultura” que inauguró la “Academia Ausias March” en abril de 1.932, situada primero en la Pl. de San Esteban nº 2, y al curso siguiente en la C/ Orihuela nº 30, donde disimuladamente dieron clases algunos jesuitas –los PP. León, Parres, el H. Planell- hasta finales del curso 1.935-36.

La Guerra Civil
El primer número de la revista AURAS tras el paréntesis de la guerra aparece en Septiembre de 1.939.

Portada de la Revista Auras
de 1926. Autor: R. Rubio
A los tres días de la entrada del Ejército Nacional en Valencia, el P. Antonio de León, acompañado por D. Juan Villalonga (Presidente de la S.A. “La Instrucción”) y el P. Vicente-Ignacio Villalonga regresan al Colegio.
“Hay que confesar que la impresión fue grande. Ante la misma portería del Colegio se abría una enorme zanja de un comenzado refugio. A lo largo del edificio de las Escuelas otro mayor aún. Altísimos montones de tierra en lo que eran en otro tiempo jardines”... “Quince de las grandes rejas que protejen los arcos de los corredores del piso bajo y siete de las ventanas, arrancadas para meterlas en el hormigón de las losas de cemento armado que defienden los refugios” ... “La Capilla... ¡gran desolación! Se puede decir que no queda nada; la estaban transformando en teatro del Instituto Obrero. Por supuesto de los altares, imágenes y motivos decorativos no queda ni rastro”... “El órgano, ofrenda de los Antiguos Alumnos y recuerdo de las Fiestas Jubilares en si Primer Cincuentenario, destruido” ... “Y comenzamos a recorrer estancias y lo vemos todo transformado. Baste decir que en este inmenso edificio no han quedado intactos más que el Salón de Actos, la cocina, fregadero y despensa”.
El día 9 de Abril D. José Botella Domínguez, antiguo alumno del Colegio e Inspector de Enseñanza Media-Universitaria viene de Madrid para hacer entrega oficial del Colegio.
El 9 de Abril la Asociación de AA.AA. celebra su primera reunión de la Junta. El P. León pronuncia unas muy emocionadas palabras:
“Comprenderéis mi emoción al tener que dirigiros mi palabra en estos momentos. Sea la primera que salga de mis labios la que la Santa Iglesia pone en su fórmula ritual de acción de gracias: TE DEUM LAUDAMUS.
¡Bendito sea Dios!, que nos ha concedido podernos reunir de nuevo en este Colegio. Es la reparación de aquel tristísimo día en que los Padres y Hermanos de la Compañía de Jesús tuvieron que abandonarlo en fuerza de aquella inicua ley de la disolución de la Compañía. Vosotros, los antiguos alumnos, os hicisteis cargo del Colegio y estábais dispuestos a toda clase de sacrificios para proseguir nuestra obra”.
El 26 de mayo se reúnen en el Colegio más de 300 AA.AA. que acuerdan emprender de manera inmediata las tareas de restauración de la Capilla así como rehacer la imagen de la Inmaculada de la que sólo quedaba la cabeza y el corazón de oro. Se acuerda hacer unas lápidas en memoria de los AA.AA. y Jesuitas fallecidos durante la guerra
El 17 de octubre entran en el Colegio los primeros colegiales (los internos), y el 18 el resto.
El 27 de octubre tiene lugar la definitiva entrega del Colegio y demás edificios de los PP. Jesuitas.

1939
Finalizada la guerra civil, las autoridades entregaron oficialmente el Colegio al P. León el 10 de abril de 1.939, con lo que se pudo iniciar la actividad escolar en el curso 1.939-40.
El 8 de Diciembre de 1.939 se celebró nuevamente la Fiesta de la Inmaculada con la nueva imagen rehecha a partir de la cabeza recuperada de la anterior, rescatándose también “el corazón” de la Virgen con sus nombres dentro.

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